Fin de semana en la quinta Capítulo 1: El galpón de herramientas
El pronóstico marca que hoy domingo van a hacer 30°, así que decidimos que vamos a ir a pasar todos el día a la quinta de mis suegros en Luján; pileta, asado y cerveza para soportar el calor.
Cuándo llegamos ya están los hermanos de mi esposa con sus familias así que mi hijo se fue inmediatamente a jugar con sus primos y nosotros nos quedamos conversando con la familia. Al rato llegan mis viejos y después de saludar se van para la casa a cambiarse para poder entrar a la pile. En cuanto salen, noto enseguida que mi viejo tiene puesto un short de fútbol de platense, uno entre marrón clarito y gris y no puedo evitar darme cuenta que se le marca todo el bulto. Por suerte como estoy en la pileta nadie ve que se me pone la pija gomosa por esa imagen.
Mi viejo se mete un rato en la pileta y cuándo sale el short se le marca aún más, no sólo se ve claro la forma del pito, ahora se nota que tiene un slip y con el pito ya desacomodado se ve claramente dónde está su cabeza, la imagen es hipnótica y como buen pajero siento que no es casual que se le marque así. Como si hubiese recibido una señal mi suegro a los gritos llamando la atención como siempre anuncia que va a tomarse un descanso de la parrilla para refrescarse y sacándose las bermudas queda en una sunga celeste que también deja muy poco la imaginación. Después de una zambullida sale y con el bulto mojado y muy poco disimulo va y se pone a hablar con mi viejo. La imagen me genera mucho morbo y mi pito ya está casi por completo duro. Miro a mi alrededor para asegurarme que nadie me lo vea y para sorpresa mía lo pesco a mi cuñado mirándolos hipnotizado igual que yo. La conversación es inaudible pero a medida que se van vaciando las latas de cerveza que tienen en su mano el volumen es cada vez más alto, los dos cabezas de familia iniciaron una guerra por ver quién es el dominante en la reunión familiar y la parte visible de esa guerra son los dos bultos.
La conversación va pasando por diferentes tópicos hasta que finalmente se ponen a hablar de herramientas y ahí es cuando mi suegro le cuenta sobre un corta cadenas con un accesorio extra que se compró y ante la perplejidad de mi viejo lo lleva al galpón de herramientas para poder explicarle cómo funciona. Cuando llegan mi suegro saca la herramienta y se le muestra y luego de un par de explicaciones mi viejo la deja sobre el mostrador, mi suegro toma un buen sorbo de cerveza y señalando el short de platense que tiene mi viejo le dice “No te da vergüenza usar ese short?” A lo que mi viejo sin darse cuenta que mi suegro lo está burlando por el equipo de fútbol contesta “vos con esa mayita no tenés mucho para criticar!”. Mi suegro se queda shockeado y luego de un segundo entiende lo que mi papá le había dicho y riéndose le explica que él lo había dicho por el equipo de fútbol y no por otra cosa.
Mi viejo se ríe nervioso y está dispuesto a seguir como si nada pero es mi suegro el que actúa. Estira la mano y usando dos dedos aprieta suavemente el tronco de mi viejo marcado en el Short todavía húmedo “Igual sí, esto está un poco zarpado para la reunión familiar” Mi viejo no sabe cómo contestar pero si sabe que el toque le gustó así que como buen pajero reacciona estirando la mano y agarrando el speedo desde los huevos dice “Este tampoco es apto para todo público”.
Mi suegro siente de inmediato el placer que le dan las manos en los huevos pero se sorprende un poco cuando la mano de mi viejo no retrocede así que estira la suya de nuevo y esta vez con más decisión agarra el tronco del pito de mi papá que claramente se está poniendo gomoso. El estímulo funciona y mi viejo ya caliente empieza a mover suavemente la mano por los huevos y la cabeza de mi suegro que ya están empezando a ajustar el mallín tipo slip, mi suegro que había empezado con esta joda de repente se siente avanzado por su contrincante y decide redoblar la puesta subiendo y bajando sus dedos por el tronco de su consuegro.
La respiración de ambos se agita a medida que sus pitos llegan a una erección casi completa y ahí es cuando el grito de sus nietos tirándose a la pileta los saca a ambos del trance. Al mismo tiempo los dos retiran la mano del bulto de su compañero e instintivamente retroceden un paso. Sin mediar palabra ambos miran hacia la pared y respiran profundamente esperando a que su erección se baje. Cuando ya casi llegan al estado de completa relajación, mi suegro dice “mejor volvemos” a lo que mi viejo asiente, pero antes de empezar a moverse mete la mano por adentro del Short y usando un par de dedos recoge todo su precum acumulado en la punta del prepucio y se lleva los dedos a la boca ante la mirada atónita de mi suegro comenta “ si lo dejo así se me mancha el short en cuanto empiezo a caminar” mi suegro asiente y hace lo propio metiendo la mano por debajo de su malla y llevándose los dedos a la boca saborea por primera vez en su vida su propio líquido pre seminal. Mi viejo ve en su cara el gesto de satisfacción de quien descubre una golosina nueva. “Bueno, ahora si vamos” y salen los dos del depósito en dirección a donde estamos todos
Yo estoy en la pileta mirando cómo juegan los chicos cuando veo a mi suegro y por lo menos a mí algo me resulta evidente: la malla sedo que antes simplemente tenía un sector abultado ahora se parecía a un slip, claramente se notaban los dos huevos el tronco y la cabeza y esa situación no me pasó desapercibida, esa pija estaba gomosa, pero inmediatamente tuve que sacar la atención de ahí porque cuando apareció mi viejo era más obvio todavía, en su short el tronco de la poronga estaba claramente crecido y engordado, su cabeza se diferenciaba claramente del resto y en la punta se veía una gota que para una persona cualquiera podrían ser resto de pis pero que un pajero como yo inmediatamente identifica como líquido preseminal. Mi viejo cruza justo en ese momento miradas conmigo y aunque siento que es él quien debería sentir vergüenza me siento cohibido porque mi viejo me sorprendió mirándole el bulto, así que esquivo su mirada, mis ojos se posan sobre sobre mi cuñado que sin ningún lugar a dudas tiene su vista clavada en el bulto de su papá. Sorprendido me queda un rato mirando y me doy cuenta que él no puede sacar la vista del tronco de mi suegro que se marca exageradamente en su malla tipo slip.
Eso está muy excitante, debería haber una continuación donde tu cuñado se haga una paja cuando está solo en su habitación...y tú te haces una también mientras lo ves desde la puerta medio abierta
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