Mejores amigos.
El mensaje llega en el medio de la tediosa mañana de trabajo, habla de una planilla y cosas que tengo que revisar pero me lo mandó Fede y sé que está escrito en código. Es el tipo de mensajes que nos mandamos cuando descubrimos una porno que nos parte la cabeza y queremos compartirla con el otro. Sin pensarlo dos veces reorganizo la agenda del día, me reservo la hora de almuerzo y un par de horas más para ir a su departamento. El resto de la mañana me lo paso amasando disimuladamente mi bulto por arriba del pantalón de traje anticipando la excitación por lo que se viene.
Faltan 15 minutos para la hora del almuerzo pero yo me voy, las ventajas de ser un empleado confiable. El traqueteo del subte durante el viaje vuelve cada vez más dificultosa la tarea de mantener mi pito a raya, no me molesta que se me marque pero no lo quiero parado hasta no estar con mi amigo. Camino mecánicamente las cuadras hasta llegar a su edificio pero ya a llegar a la esquina le adelanto con un mensaje al celular que llegué, así que solo tarda segundos en abrirme desde que lleog a la puerta del edifico. Fede y su familia viven en el tercer departamento de la planta baja así que llegamos rápido, aunque no tan rápido como yo necesito. Adentro está todo preparado, la tele está prendida y el logo de la productora porno está en pausa, solo queda sentarse y agarrar el control remoto.
La peli arranca en cuanto me siento y luego de darle play Fede va al baño, conozco a la Actriz, se llama Lily Labeau y ya la hemos visto en otros clips, aunque creo que nunca con este color de pelo. La escena arranca con ella sola usando una tanga y un corpiño que apenas cubren su conchita deliciosa y los pezones en esas tetas que son hermosas sin ser exageradamente grandes. Ella baila para la cámara, para mi. Fede viene del baño y se sienta al lado mío. Nos conocemos hace muchos años y puedo percibir su excitación sin siquiera mirarlo, sé que a él le pasa lo mismo conmigo. Hago todos los esfuerzos necesarios para que no se me pare la pija, la actriz es un camión pero necesito que esta paja, como todas las que nos clavamos con Fede, este dedicada a nuestra amistad, a nuestro vínculo, a nuestra complicidad.
Él quiere mostrarme este video, y yo quiero verlo, quiero excitarme por lo que está en pantalla pero también quiero que el morbo está relacionado con él. Es un clip moderno, acá no hay historia ni previas, de cada lado de la pantalla aparece un hombre, están los dos absolutamente desnudos y con las pijas muy duras. El más alto también es el más joven, tiene un pito muy muy largo y cabezón y le cuelgan dos pares de huevos realmente admirables. El más grande ya supera los 40 años, capaz esté llegando a los 50, su pija no es tan grande como la del flaco pero igual impone respeto, es un largo estándar para la industria, pero su grosor está muy por encima de casi todos los pitos que vemos en pantalla.
El joven le saca lentamente el corpiño a Lily mientras que el más grande le corre la tanga descubriendo una hermosa conchita rosa depilada. Mientras el joven besa y lame suavemente una de las tetas, el tipo, que porta mucha actitud y una cara de degenerado más que respetable ataca a la concha con desesperación, lengua, besos, mordiscos y dedos laburan a la actriz que ya está gimiendo. El otro actor se separa y le ofrece el mástil para que la diosa saboree, pero el galán experimentado no tiene ningún apuro, usando solo las manos y sin dejar la boca de la conchita le saca la tanga, pero en lugar de tirarla al piso, la lleva hasta sul entrepierna y se la pasa por la pija, para luego levantarla y empezar a frotarla por los labios carnosos de la conchita de Lily, no sé si es la tela, la actuación o la mano experta del actor pero los gemidos de ella se intensifican al máximo.
Con una habilidad envidiable y usando solamente los dedos de una mano, enrolla la bombacha y empieza a meter de a poco en la raja de la mina. “Ufffff” digo yo y me acomodo para amasar pero mi amigo me dice “No no, esperá, no es esto todavía”. Los dedos mueven la bombacha adentro de la conchita mientras la actriz gime, se contornea, la boca del maduro vuelve avida al clítoris y empieza a chupar y succionar enérgicamente. Siento a mi amigo acomodarse al lado mio, ese movimiento típico de pajero me indica que lo qué tengo que ver viene a continuación.
La cara de Lili se contrae, es difícil a veces interpretar el gesto de una actriz porno, pero es indudable en este momento que ella está tratando de evitar lo que está por pasar, y también es evidente que no lo está logrando. El orgasmo empieza casi de inmediato, sus piernas tiemblan y su cabeza se arquea violentamente hacia atrás, los gritos son una mezcla de lamento y devoción, está casi pataleando y aunque la distancia de la cámara no ayuda da la sensación que hay lágrimas cayendo de su cara. El orgasmo es fuerte, gritado, desesperado… En el porno estamos muy acostumbrados a las actrices que actúan bien el orgasmo y más de una vez debemos ver orgasmos reales, pero Fede tenía razón, este orgasmo es excepcional. Si el tipo grande ya tenía cara de degenerado antes, la transformación que es vino ahora lo terminó de confirmar, mientras el joven se pajea parado el viejo mira con cara de macho garchador como su mujer se desquicia por completo por el placer…
Yo tengo la pija durísima, sé que mi amigo también, y aunque mi instinto me lleva a querer pelar y pajearme de una, el alma pajera sabe que me lo tengo que tomar con más calma y disfrutar. “Rebobiná” le digo y él se sonríe. Agarra el control remoto y vuelve unos tres minutos hacia atrás, la precisión es sorprendente, es obvio que él ya vio este fragmento varias veces antes de que llegue yo y mostrármelo. Veo las últimas acometidas de la boca del actor y el orgasmo se desencadena de nuevo, potente como la primera vez. “Increíble” digo, “Si, pero ahora mira esto” me dice mi amigo que rebobina nuevamente hasta el punto de partida “Tratá de olvidarte de ella por un segundo y mirarle la cara al tipo”. La secuencia arranca de nuevo, esta vez dedico mi atención por completo al actor, veo su cara pasar de estar concentrada por completo en la conchita a levantar la mirada con satisfacción cuando empieza el orgasmo, lo veo a mover la lengua y los labios con fuerza para no dejar que la intensidad del polvo baje, le veo en los ojos el disfrutar del placer de su compañera típico del que sabe coger y lo precede la experiencia y también veo algo casi imperceptible, pero qué me terminó de calentar al mango: El tipo corre la vista y le dedica una mirada cómplice al otro actor.
“Uffff” vuelvo a decir. “Viste? Ahora te voy a mostrar lo mejor” me dice y retrocede de nuevo al comienzo del fragmento. “Ahora mirá solamente al pijudo”. El momento arranca con el pito del pibe adentro de la boca de Lily, pero cuando se acerca el orgasmo ella lo suelta de repente, el pibe la mira mientras ella arquea la cabeza para atrás pero en cuanto empieza el orgasmo, él desvía su mirada y la lleva a su compañero de escena, tiene el gesto de alguien absolutamente entregado al éxtasis, si fuese un amigo nuestro sería un gooner, la boca le cuelga en un gesto irreconocible los ojos se pierden en la cara de degenerado del maduro, y todo esto sin dejar de pajearse la chota gigante y dura que chorrea hilos de precum que parecen no terminar y van desde la punta de su pija inmensa hasta el hombro de la actriz. Estoy absorto en lo que veo en la televisión pero de inmediato noto la mano de mi amigo arriba de mi bulto, “>Viste lo que es eso?” Me dices mientras me acaricia por arriba del pantalón. Yo estoy hirviendo, muy caliente. Tanto que mi primera impresión es que me voy a ir en seco, lo miró con gesto desquiciado y le digo “Increíble”. En la pantalla el orgasmo de Lily finalmente se termina y arranca la escena sexual, pero nosotros ya estamos listos y el porno queda de fondo, es momento de arrancar nuestra paja.
Fede levanta la mano hasta mi hombro y me acerca hacia él, apoyo mi cabeza en su hombro y dejo que recorra mi brazo con su mano, mientras con la otra mano baja y vuelve agarrar mi bulto. Siento el olor de su axila, hay un dejo al desodorante que se puso a la mañana, pero lo predominante es el olor de su piel, un olor que conozco a la perfección de tantos años que llevamos siendo amigos. Baja la cabeza y me besa la frente, es un gesto fraternal y cariñoso, la ternura que contrasta con su mano que entra por abajo de mi pantalón y agarra con fuerza el tronco de mi pito que está durísimo. Levanto un poco mi cabeza y me encuentro de frente con su sonrisa, compañera y morbosa, sabe tocarme y sabe llevarme, sumándole a eso que su mano recorre mi pija como a mí me gusta, y yo me entrego al placer. Siento su aliento caliente y pesado en mi cara mientras jadea, me estiro hacia adelante y busco juntar sus labios con los míos, no es un beso sexual nuestros labios se juntan casi como una caricia, estiro mi mano y encuentro sorprendido que su pito se asoma del pantalón. Siento que tiembla cuando se lo agarro, su respiración se vuelve aún más pesada y siento su lengua que quiere salir en busca de la mía pero no se anima, nunca hicimos eso, pero él lo desea, yo lo sé. Cierro la boca sobre sus labios y bajo a oler su axila nuevamente, subo la mano para desabrochar la camisa y acaricio sus pectorales llenos de pelos y encuentro sus tetillas duras y listas para ser acariciadas. Se saca la camisa y me vuelve a abrazar, llevándome hacia su torso. Sumerjo mi cabeza en sus axilas y luego de oler con fuerza saco la lengua y empiezo a lamer sus pelos, sintiendo el sabor de la transpiración, mientras con la mano presiono suavemente su tetilla. Siento su mano entrar nuevamente abajo de mi pantalón, pero apenas rozando mi pito sigue viaje y agarra mis huevos, solamente los sostiene mientras mueve apenas los dedos, y siento intensamente esa caricia que es una mezcla de cosquillas y placer, y contengo las ganas desesperadas de qué suba la mano y me apriete un poco el pito.
Se vuelve a sentar en el sillón y yo lo sigo, se recuesta apoyando su cabeza sobre mis piernas, me mira fijo y sonríe, yo abro el cierre de mi pantalón y hurgando con las manos saco mi pija afuera, Me cuesta hacerlo porque está muy dura y en el proceso me mancha por la cantidad de precum que está chorreando. Él la mira mientras yo muevo suavemente mis dedos arriba y abajo haciendo presión en la subida para seguir sacando líquido por la punta, Fede se gira un poco y queda bien de frente, estira su mano y empieza a pajearme suave con mi pito apenas unos centímetros separado de su cara. “Te quiero hermano” me dices sin sacar la vista de la cabeza de mi poronga que chorrea preseminal sin parar, no se distingue si me lo dice a mí, si se lo dice a mi pito, pero no me importa, yo también lo quiero y se lo digo. Él levanta su mano con los dedos llenos de precum y me acerca la boca, estilo la lengua y los saboreo, y mientras tanto con mi mano retomo el contacto con su pito, que duro como está se contrae ante mi toque.
Él se incorpora y sin decir una palabra se sienta arriba de mis piernas, su chota contra la mía y mi boca delante de su pecho, comienza un lento movimiento y siento su pito resbalar contra el mío, lo abrazo y lo acerco a mí, la calentura es mucha, necesito su contacto. Me prendo como ternero de su tetilla, la beso, la chupo, la muerdo, la aprieto con los labios y en cada uno de esos momentos siento su temblor ante la estimulación. Cuanto más juego yo más gime él y cuanto más gime más caliente me pongo. Lo abrazo más fuerte, lo siento acercar su cabeza mientras me besa en el cuello, nuestros pitos se rozan con el movimiento de sus caderas, por un momento soy consciente de los gemidos de fondo, pero ya hace rato que no le damos bola a la porno en la pantalla, como nos pasa casi siempre en el momento de compartir paja somos Fede y yo solos en todo el mundo.
Se baja de mis piernas y se pone de costado, me acomodo frente a él ambos con las piernas abiertas, los huevos apuntándose, y nos miramos, extiendo mi mano y agarro las dos pijas al mismo tiempo, nuestros huevos se tocan y mientras comienza el movimiento de paja se empiezan a chocar, me encanta mirar eso, la paja de a dos pijas, los huevos chocando, el pecho peludo de mi amigo y su cara de placer. Él se toca una tetilla y se la empieza a apretar, le gusta el juego fuerte ahí, y yo le hago la segunda, me chupo los dedos y me toco una tetilla también, la siento bien dura y la caricia fuerte se siente hermosa, mientras a la paja le agregamos movimiento, movemos nuestras caderas adelante y atrás haciendo que nuestros huevos se choquen y nuestras piernas se rocen, su cara de placer lo dice todo, podría mirarla por horas mientras goza así.
Después de un rato así, Fede se para, se pone delante mío y empieza a pajearse lento y desafiante, de la punta de su pito empieza a salir el líquido que chorrea, lo veo flexionar sus piernas mientras su mano recorre toda la extensión de su pija, mis ojos van recorriendo desde la punta por la que sale el precum hasta las musculosas y peludas piernas que reflexiona y extiende acompañando la cogida que le está pegando a su mano. Tengo que soltarme el pito porque con esa vista corro el riesgo de acabar, aprovecho y extiendo mis brazos para poder tocar esos cuádriceps fibrosos y peludos, amo sus piernas y él lo sabe.
Me agarra las manos y bajando la cabeza me las escupe, las pone juntas como aplaudiendo y acercando su pito lo pone en medio de ambas, y con sus manos sotiente apretadas las mías y empieza bombear, me garcha las manos como el tremendo macho que es, veo asomar entre mis dos manos una y otra vez la cabeza de esa poronga, cada vez más húmeda y lustrada, y me lleno de morbo. Acerco provocativamente la cabeza y él entiende el gesto, deja la estocada a la mitad con su cabeza asomando entre mis manos apuntando hacia mí cara, junto algo de saliva que abunda en ese momento en mi boca y le escupo la pija, antes que pueda chorrear Fede empieza los movimientos de nuevo y su pija resbala por adentro de mis manos que él cada vez aprieta más con las suyas. Veo su glande cada vez más colorado, no quiero que acabe todavía y él lo sabe, así que segundos después detiene el movimiento, saca su pija de ahí y sin soltarme las manos me pega un tirón y me obliga a pararme.
Fede se queda parado un poco separado de mí y mientras me mira, recorre con una mano lentamente el tronco de su pija y con la otra se acaricia los huevos. Yo paso unos segundos sin tocarme, con toda mi atención dedicada a mirarlo como se exhibe, recorro con los ojos nuevamente sus piernas, mire su pito siendo acariciado levanto la vista para recorrer su pecho peludo y finalmente termino mirándole los ojos. Nuestras miradas se cruzan y luego de unos segundos finalmente me decido y me empiezo a pajear. Me acerco un poco y recorro con mi mano libre los pelos de su pecho, bajo a sus abdominales también cubiertos de pelo y sigo el recorrido hasta sus caderas.Giro un poco y mis manos recorren una de sus nalgas, dura y llena de pelo igual que su torso. Me acerco a él un poco más hasta que la punta de mi pito toca su pierna y lo abrazo de costado, él pasa una mano por arriba de mis hombros y me acaricia la nuca mientras yo muevo suavemente mi pito contra su cuerpo sin dejar de acariciar su pecho y su cola.
Fede acaricia mi brazo y finalmente agarra mi mano, en un solo movimiento y sin dejarme opción gira mi cuerpo dejándome de espaldas a él, se acerca por atrás y siento la presión de su pija contra uno de mis cachetes, el estira su mano hacia delante y agarra mi poronga que está cada vez más dura y húmeda. Empieza de poco el movimiento suave con la mano, pero también mueve su cadera, frota su pito contra mí y con ese movimiento fuerza mi cadera contra su mano, la confianza entre los dos es absoluta en este momento, empiezo a acompañar el movimiento de sus caderas tirando hacia atrás la mía y empujándola hacia adelante rítmicamente, el estira la otra mano y me acaricia el pecho mientras me aprieta contra él. Estoy sobre estimulado, mientras cojo su mano siento la suya frotando mi pecho, su pito fregándose frenético con mi Cola y los pelos de su pecho calentando mi espalda, la comunión es completa entre los dos.
El baja su cabeza y empieza a besarme el cuello, sé que lo quiere morder y yo querría que lo haga también, pero no podemos porque no habría forma de explicarle a mi esposa y mis hijos como me hice esas marcas. Su boca va subiendo se acerca a mi oído y me susurra entre gemidos “te quiero hermano”, yo giro mi cabeza hacia él y vuelvo a responder yo también, casi rozando sus labios. Nuestra respiración es agitada y caótica, respiramos el aliento del otro y lo disfrutamos así.
No puedo más me dice y yo siento lo mismo. Nos recostamos de costado en el sillón, uno frente al otro con nuestros pitos tocándose y agarrándonos de las caderas empezamos a bombear, nos miramos fijo y no hace falta intercambiar palabras, es mi mejor amigo y soy su mejor amigo y este ese momento más puro, tierno y completo de nuestra amistad. Siento que estoy al borde, a segundos del placer máximo, siento en su respiración que él está igual, nuestros pitos se cruzan una y otra vez mientras bombeamos el uno contra el otro, él me mira y yo lo miro y esa calentura que nos une puede más que cualquier cosa. Él acerca como siempre tímidamente sus labios a los míos y yo respondo a su beso, solo que esta vez mis prejuicios se caen y le doy el gusto a lo que tantas veces me dijo que quería hacer conmigo, abro la boca y dejo que mi lengua se aventure hacia delante, siento en mis labios su barba apenas crecida mientras con mi lengua busco abrir su boca. Fede siente el gesto y separa sus labios dejando que mi lengua entre a buscar la suya mientras nuestras caderas bombean cada vez más fuerte.
Siento su lengua con la mía y de inmediato me arrepiento de haber dejado tanto tiempo pasar antes de hacer, esto se siente muy natural y siento que se termina de sellar nuestra amistad con este beso y casi sin darme cuenta siento el primer chorro de leche que llega hasta la punta de mi poronga, intuitivamente impongo mi cuerpo sobre el suyo y me acuesto sobre mi amigo mientras bombeo sin dejar de besarlo, la tensión en su cuerpo me indica que lo mismo está por pasarle. Siento su primer lechazo pegar fuerte contra mí panza mientras todo su cuerpo se tensa, los dos aumentamos los bombeos mientras nuestras lenguas se cruzan cada vez más fuerte. Los lechazos finalmente terminan y nuestras respiraciones se calman, los movimientos de cadera van frenando mientras yo siento toda la guasca pegoteada entre nuestras panzas y pijas.
Separamos un poco nuestros cuerpos y miramos hacia abajo para encontrar una enorme cantidad de líquido pegajoso, imposible de definir qué parte corresponde a quien. Nos reímos mientras yo estiro mi mano y recorro el charco de leche que mayormente queda en su cuerpo. Lentamente nuestras pijas empiezan a bajarse mientras nosotros recuperamos la respiración uno al lado del otro. “Te quiero hermano” le digo “Yo también te quiero” me responde él.
Y esa es la historia de cómo yo y mi mejor amigo nos dimos nuestro primer beso de pajeros hace ya más de 10 años y por suerte no fue el último, pude sacarme ese prejuicio de la cabeza y ahora siempre que nos juntamos podemos agregarle ese sello a nuestra amistad.
LO MEJOR CON TU AMIGO
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